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Explorando

Incidencias resueltas en el día

Si hubiera una incidencia pequeña cerca de donde un técnico está instalando, la plataforma podría avisarle para que, al acabar, decida si se pasa a resolverla. Decide él, siempre.

Imagina la escena. Un técnico está terminando una instalación en un centro comercial. A cuatro calles, una pantalla de un cliente de la misma integradora lleva tres días parpadeando. Son veinte minutos de trabajo: reconectar, comprobar, listo. Pero nadie lo sabe. La incidencia espera en una lista a que alguien organice un desplazamiento, el técnico vuelve a su base, y la semana que viene alguien hará cuarenta kilómetros para esos veinte minutos.

Ese cruce de casualidades desaprovechadas pasa todos los días, y es el hueco que queremos cerrar. La idea es simple: si hay una incidencia pequeña cerca de donde un técnico está trabajando, Level AV podría avisarle. Un aviso discreto, del tipo “cuando termines, hay una avería menor a 5 minutos, ¿te la quedas?”. El técnico vería lo esencial antes de decidir: qué falla, dónde, y el contexto de la instalación original para saber a qué va.

La palabra clave es “decidir”. Esta idea solo funciona si el técnico manda sobre su tiempo, así que el diseño parte de una regla que no vamos a mover: nada se impone. El técnico acepta o rechaza, y rechazar no penaliza nada: ni su visibilidad, ni su reputación, ni su relación con la integradora. Quizá tiene prisa, quizá le espera otra obra, quizá simplemente no le apetece alargar el día. Todas son razones válidas y ninguna necesita explicación. Un aviso es una oportunidad, no una orden.

Si acepta, todos salen ganando. El técnico suma un trabajo corto casi sin desplazamiento: facturación extra por el precio de un desvío de minutos. La integradora resuelve en horas lo que hoy tarda días, sin montar una visita dedicada para una avería menor. Y el cliente ve su pantalla funcionando el mismo día en que alguien pasaba por el barrio, que es la clase de servicio que se recuerda.

Esta idea encaja con otras dos que estamos explorando. Con el soporte post instalación, porque las incidencias entrarían ya con contexto: qué se instaló, qué falla, qué dijo el cliente final al avisar. Y con los desplazamientos optimizados, porque comparten la misma convicción: la plataforma sabe dónde van a estar las órdenes de trabajo, y ese conocimiento debería ahorrar kilómetros, no quedarse en una base de datos.

Quedan preguntas por resolver, y queremos resolverlas con quienes están en obra: qué es exactamente una incidencia “pequeña”, cómo se acuerda el precio de ese trabajo extra, cada cuánto es razonable avisar sin molestar. Pero antes de todo eso necesitamos saber si la idea te encaja. Si eres técnico, la pregunta de abajo es para ti.

Ahora te toca a ti. Un clic y nos ayudas a decidir.

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